Hace 121 años comenzó el uso de los rayos X en medicina

El 07 de febrero de 1896,  el profesor John Cox, de la Universidad McGill en Montreal, realizó la publicación de la primera aplicación médica de los rayos X, la cual fue utilizada para localizar la ubicación de una bala en la pierna de un paciente masculino. Cabe destacar, que esta radiografía fue aceptada como prueba en un tribunal, lo que constituye el primer antecedente de utilización de una imagen médica en un proceso judicial. La utilización de la radiología como una especialidad data de la primera década del siglo XX, cuando para obtener una placa de cráneo se necesitaban unos 10 minutos. Actualmente la exposición a la radiación es de pocos milisegundos y con una dosis de radiación 50 veces menor que la necesaria en sus inicios.

Los rayos X son ampliamente utilizados como medio para realizar diversos diagnósticos relacionados con problemas de salud, ya que como es una radiación electromagnética que tiene la propiedad de atravesar cuerpos opacos que tiene la capacidad de producir sobre superficies debidamente preparadas, impresiones o imágenes sumamente útiles en la exploración médica. Siendo usados con mayor frecuencia en la observación de fracturas óseas, para la detección de problemas respiratorios como la neumonía, en los estudios mamográficos, los cuales permiten detectar el cáncer de mama. Sin embargo, a pesar de todos los beneficios que aportan los rayos X, es necesario que las personas que trabajan realizando las radiografías, se protejan de la radiación con delantales de plomo.