Enlaces químicos

Como sabemos, las propiedades (como el punto de fusión, de ebullición e incluso la capacidad de conducir la electricidad) de todas las sustancias que se encuentran a nuestro alrededor dependen significativamente del tipo de enlace entre sus átomos y moléculas. Para poder entender de mejor manera cada uno de los enlaces es necesario conocer la regla del octeto la cual establece que los átomos tienen la tendencia a ganar o perder electrones hasta estar rodeados por ocho electrones de valencia. Para saber cómo el saber de esta regla nos va a ayudar a comprender mejor el tema que tratamos en esta ocasión analicemos el átomo de sodio (Na) el cual tiene un electrón de valencia. Para completar sus ocho electrones y mantenerse estable le hacen falta siete; ahora hay que preguntarnos lo siguiente: ¿Es más fácil que el sodio done su electrón y quede estable o que quite siete electrones de otro átomo para completar su octeto? La respuesta es muy sencilla, es más fácil que done su electrón de valencia haciéndose más positivo y adquiriendo por lo tanto una carga de 1+. Anteriormente en el tema de nomenclatura se explica un poco más a fondo este proceso.

Hay tres tipos de enlaces: el iónico, el covalente y el metálico.

Enlace iónico

Los enlaces iónicos son aquellos que se forman entre un ion positivo que se denomina catión y un ion negativo el cual se conoce como anión. Si quieres saber un poco más sobre los iones y su nomenclatura puedes visitar un tópico anterior donde se explica con más detalle.

Para comprender mejor este tipo de enlace podemos visualizarlo de la siguiente manera: El elemento más electronegativo le quita electrones al que presenta menor electronegatividad  convirtiéndose en un anión mientras que el otro elemento (con menor valor de electronegatividad) se transforma en catión.

Enlace iónico

Un anión y un catión tienen una fuerza de atracción muy grande lo cual ocasiona que formen compuestos con puntos de fusión muy altos como las sales y los óxidos. Un ejemplo muy claro de sal es el cloruro de sodio (NaCl) o sal de mesa y los óxidos como el óxido de aluminio es de lo que están compuestos la mayoría de los cerámicos los cuales tienen infinidad de aplicaciones en la industria de la decoración del hogar e incluso tienen usos industriales debido a su alta resistencia a las altas temperaturas, como por ejemplo los concretos refractarios que se utilizan como recubrimiento en los hornos industriales que se utilizan para la producción de acero y están conformados en su mayoría de óxido de aluminio y óxido de sílice.

Enlace covalente

En este tipo de enlace los electrones se comparten entre los átomos que forman el compuesto y pueden ser de dos tipos covalente polar y covalente no polar. Si dos átomos tienen electronegatividades similares sus electrones se distribuyen uniformemente entre los dos átomos y se forma un enlace covalente no polar, en cambio en un covalente polar (como en el caso del agua) los valores de electronegatividad de los elementos difieren y los electrones se acumulan alrededor del átomo más electronegativo, como podremos ver en la siguiente imagen.

Distribución de electrones en un enlace covalente polar.
Distribución de electrones en un enlace covalente no polar.

Los enlaces covalentes suelen ser menos fuertes que los iónicos y las sustancias que los contienen suelen presentar puntos de fusión y ebullición bajos y los podemos encontrar con mayor frecuencia a nuestro alrededor en forma de líquidos o gases.

Unos de los materiales que presentan este tipo de enlaces son los polímeros, los cuales son baratos y tienen muchas aplicaciones que van desde el uso cotidiano hasta industrial. Incluso se han llegado a desarrollar materiales avanzados a base de polímeros que se utilizan, por ejemplo, en las televisiones con pantallas planas y curvas.

Enlace metálico

El enlace metálico es aquel, como su nombre lo dice, que se forma entre átomos de metales. Se puede concebir la idea de un enlace metálico si imaginamos un grupo de átomos como núcleos flotando en un mar de electrones ya que éstos se mueven libremente a lo largo y ancho de todo el material. Este fenómeno es lo que le da a los metales sus propiedades más características como lo son su capacidad para conducir la electricidad la cual se define como el flujo libre de electrones y el calor. Algunos tipos de metales son: litio (Li), sodio (Na), oro (Au), plata (Ag) y hierro (Fe).

Referencias

  1. Brown Theodre L., y cols. Química. La Ciencia Central. PEARSON Educación, México, 2004. Pág. 56 ISBN 970-26-0468-0
  2. Askeland, Donald R. et. al. The Science And Engineering Of Materials. Sixth Edition. Cengage Learning 2010. ISBN 978-0-495-29602-7

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